Enterramientos y fundaciones en la capilla de San Ildefonso de la catedral de Córdoba (1350)

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Resumen

La fundación de la capilla de San Ildefonso de la catedral de Córdoba, por el obispo Fernando Núñez de Cabrera, tuvo lugar en 1350. Esta capilla era conocida, ya a principios del siglo XV, como capilla de los Obispos, al haberse enterrado también en ella el obispo Martín Jiménez de Argote (†1362), sobrino de Fernando Núñez de Cabrera.

Palabras clave

entierro , memorias , aniversario , misa de alba , responso , breviario , Fernando Núñez de Cabrera (obispo) , Fernando Díaz de Cabrera , Martín Jiménez de Argote (obispo) , Domingo Muñoz , Mencía Rodríguez , Juana Martínez de Argote , María Alfonso de la Reguera , Lope de Sandoval (deán, canónigo) , Leonor Rodríguez , Urraca Venegas , Inés Páez , Juan Pérez (racionero) , Fernando de Cabrera Méndez de Sotomayor (marqués de Villaseca, IV conde de Villanueva de Cárdenas) , María Cabrera


La capilla de San Ildefonso de la catedral de Córdoba fue fundada por el obispo Fernando Núñez de Cabrera (1350). Electo a la mitra cordobesa en 1346, estuvo en Roma para tratar de los asuntos de su promoción y consagración, confirmada por el pontífice Clemente VI, de la que da cuenta un documento fechado el 27 de diciembre de ese año.

En su testamento, protocolizado ante Pedro Jiménez y Fernando Álvarez, escribanos públicos de Córdoba, el 28 de enero, era de 1380 (1350), deja constancia de su deseo de enterrarse “en la nuestra capiella de Sant Alifón, que es en la nuestra iglesia catedral de esa ciudad”. Legaba 1.000 maravedís para terminar la capilla y confirmaba la dotación que había hecho de ella mediante escritura publica con el cabildo. Entre las disposiciones testamentarias del obispo se encuentran la donación de una serie de ornamentos y de sus breviarios, para el servicio litúrgico de la capilla de San Ildefonso, así como la dotación de tres aniversarios por él y por sus padres.

El 14 de febrero de 1350, víspera de su fallecimiento, otorga un codicilo a su testamento, donde se recogen sus mandas piadosas. Juan Gómez Bravo, en su Catálogo de los obispos de Córdoba, refiere esas dotaciones que incluían la fiestas de Nuestra Señora de la Concepción y la de San Ildefonso, así como la Misa de Alba y un responso después de prima, con un aniversario, el cual seguía celebrándose en el siglo XVIII, en el mes de febrero.

En el Libro Verde (I) o Libro I de las Pitanzas de la catedral de Córdoba queda constancias de los bienes legados por Fernando Núñez de Cabrera para su distintas fundaciones:

- Un mesón cerca de la Puerta de la Pescadería.

- Tres tiendas anejas al anterior.

- El heredamiento de Cascajar con casas, viñas, huertas, aceñas y hazas, más allá del Guadalquivir hacia la Parrilla.

El 11 de septiembre de 1419, Fernando Díaz de Cabrera, vasallo del rey e hijo del obispo Fernando Núñez de Cabrera, en su testamento, manda ser sepultado “en la capilla que dicen de los Obispos”, en la cual fue enterrado su padre. Lega a su hijo Gómez de Cabrera varias posesiones, entre ellas la heredad y torre de Arias Cabrera y las casas “de su morada” en la collación de San Salvador. Vemos que la capilla de San Ildefonso se conocía, a principios del siglo XV, con el sobrenombre de “capilla de los Obispos”, debido a que en ella también se había enterrado el obispo Martín Jiménez de Argote (†1362), sobrino de Fernando Núñez de Cabrera.

En 1507, fue enterrado en esta capilla el deán López de Sandoval.

Los Libros de Aniversarios de la catedral de Córdoba recogen la celebración de oficios funerarios por algunos de los enterrados en esta capilla y por sus familiares difuntos:

- Fernando Núñez de Cabrera, obispo; Domingo Muñoz, su padre; María Cabrera, su madre; y Mencía Rodríguez, su hermana.

- Martín Jiménez de Argote, obispo; Juana Martínez de Argote, su hermana; y María Alfonso de la Reguera, su sobrina.

- Lope de Sandoval, deán y canónigo.

- Leonor Rodríguez, hermana del obispo de Badajoz, don Fernando.

- Urraca Venegas e Inés Páez, su hija.

- Juan Pérez, racionero, hijo del jurado Juan Pérez.

El 8 de octubre de 1585, el cabildo cordobés aprobaba el listado de fiestas en las que los curas del Sagrario debían oficiar en las capillas de sus correspondientes advocaciones: “advirtiéndoles que en las capillas y altares donde se hicieren las fiestas ha de haber sermón”. En ese listado encontramos, el 30 de enero, la festividad de la Traslación del Apóstol Santiago, indicando que se hiciera “en la capilla de los obispos”, posiblemente lugar al que debió desplazarse desde la antigua capilla de Santiago cuando el cabildo decidió la remodelación de este espacio para albergar en él el nuevo Sagrario. En esa misma capilla “de los Obispos”, se oficiaban, según ese listado: las festividades de la Circuncisión (1 de enero), San Ildefonso (23 de enero), del Triunfo de la Santa Cruz (16 de julio), Santiago Apóstol (25 de julio) y Santa Ana (26 de julio).

Los citados curas tenían la obligación de avisar al perrero “para que con tiempo tenga puesto el púlpito que es obligación de su oficio”. Para ello, la catedral disponía de un púlpito portátil, con ruedas, que podía desplazarse sin mucho esfuerzo. Los capitulares mandan también llamar para: “ver lo que convendrá facer en lo porvernir en lo que toca a salir del coro con solemnidad de procesión a las dichas vocaciones”.

En el informe de la dotación de las capillas de los siglos XIII y XIV en la catedral de Córdoba y de las memorias fundadas en ellas, redactado en 1754 por el licenciado José Vázquez Venegas, canónigo de la colegiata de San Hipólito de Córdoba, para José Carbajal y Lancaster, ministro de Estado, se señala la persona a la que correspondería, en esa fecha, el patronato de la capilla de San Ildefonso:

Y de lo dicho, se puede, con sobrados fundamentos, discurrir que el patronato de esta capilla toca al primogénito de la condesa de Villanueva de Cárdenas, llamado don Fernando de Cabrera, marqués de Villaseca y vecino de esta ciudad…”, justificando esta pertenencia a través de su genealogía que lo hacía descendiente del fundador de la capilla. Se trata de Fernando de Cabrera Méndez de Sotomayor, marqués de Villaseca y IV conde de Villanueva de Cárdenas.

La capilla de San Ildefonso fue totalmente desmantelada y en el espacio que ocupaba se instaló el llamado Museo de San Vicente. El plano de 1741 (n.º 10) nos permite visualizar la ubicación y configuración de la capilla y dónde se encontraba situada su entrada, enfrente de la cual estaba colocado el altar de San Ildefonso. A través de su lateral sur se accedía al cuarto que se conocía como Cabeza de Rentas Decimales. Los únicos rastros de la existencia de esta capilla, en su localización original, son las lápidas funerarias de: Fernando Núñez de Cabrera, Martín Jiménez de Argote y, parcialmente conservada, la de Lope de Sandoval, las dos primeras se aprecian claramente en el citado plano catedralicio de 1741.

Según Manuel Nieto Cumplido, otros elementos arquitectónicos y ornamentales de la capilla de San Ildefonso fueron ubicados en distintas localizaciones de la catedral (ver recursos). La celosía que cerraba el lado norte, que lindaba con la Librería, se encuentra actualmente como divisoria de las capillas de San Antón y de la Santísima Trinidad. La reja-tabique con arco conopial sobre la cancela, hecha en 1507, se trasladó, en 1987, al intercolumnio que precede a la capilla de San Ambrosio. Es probable que perteneciera a la primitiva capilla el relieve en piedra de la Imposición de la casulla de San Ildefonso, atribuido a Juan de Córdoba (c. 1507), que actualmente puede contemplarse en el Museo de San Clemente.

Este trabajo se ha realizado dentro del Proyecto de Investigación CateCArq. La arquitectura y los usos y costumbres de las catedrales de la provincia eclesiástica de Toledo hasta el concilio de Trento, liderado por Eduardo Carrero Santamaría [PID2023-149168NB-I00].

Fuente:

Archivo de la catedral de Córdoba, Caja L, n.º 238; Caja N, 247; Libro Verde, tomo I, fol. 111rv.

Archivo Histórico Nacional. Estado, 3204, pieza 51. Dotaciones de las capillas que se edificaron en la catedral del Córdoba en los siglos XIII y XIV.

Bibliografía:

Nieto Cumplido, Manuel, La catedral de Córdoba. Córdoba: Publicaciones de la Obra Social y Cultural de Cajasur, 1998, 363. 

Sanz Sancho, Iluminado, “Episcopologío medieval cordobés. Siglo XIII-XIV”, Historia Medieval 54 (2004), 54-58.

González Torrico, Antonio Jesús, Iglesia y sociedad. El mundo funerario en la catedral de Córdoba (siglos XIII-XVI). Tesis doctoral. Universidad de Córdoba, 2015, 129, 232-237.

Nieto Cumplido, Manuel, Corpus mediaevale cordubense, vol. VI. Córdoba: Deán y Cabildo Catedral de Córdoba, 2021, 253-254.

Publicado: 20 Mar 2026
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan (ORCID: 0000-0001-8347-0988), "Enterramientos y fundaciones en la capilla de San Ildefonso de la catedral de Córdoba (1350)", Paisajes sonoros históricos, Núm. 12, art. 20 (2026), 2 p., http://www.historicalsoundscapes.com/evento/1768/cordoba.

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Recursos

Imposición de la casulla a San Ildefonso. Juan de Córdoba (atribuido, c. 1507). Catedral de Córdoba. Fotografía de Eduardo Carrero Santamaría

Lápidas funerarias de Fernando Núñez Cabrera y Martín Jiménez de Argote. Catedral de Córdoba

Enlace externo

Celosía y reja de la antigua capilla de San Ildefonso. Catedral de Córdoba

Cuaderno de las memorias de la catedral de Córdoba (capilla de San Ildefonso). José Vázquez Venegas (1754). AHN, ESTADO, 3204, N.51