Evento

Ciegos copleros/oracioneros y pliegos de cordel

Ruiz Jiménez, Juan

Palabras clave

música en las calles y plazas , canciones populares , pliegos de cordel , proyecto cofradías , cofradías con advocación mariana , cofradías gremiales , Gaspar de la Cintera (poeta de cordel) , ciegos copleros , ciudadanos


En uno de los conocidos pasajes del Libro del buen amor (1330 / 1343), escrito por Juan Ruiz, arcipreste de Hita, encontramos un verso que ya nos da testimonio de uno de los elementos omnipresentes en los paisajes sonoros castellanos, el de los ciegos copleros:

“Cantares fis’ algunos de los que disen los ciegos”

La aparición de la llamada literatura de cordel impresa en el siglo XV supondrá un impulso a este popular modo de difusión cultural y de noticias entre la ciudadanía a partir de las primeras décadas del siglo XVI. La propagación de los pliegos de cordel por parte de sus vendedores ambulantes, en su mayoría invidentes, se encuentra mediatizada por el recitado y el canto de los textos que contienen. Este carácter oralizado, que en ocasiones se amplifica por aquellos que los adquieren, incrementa exponencialmente la transmisión interclases de sus contenidos, los cuales se caracterizan por su heterogeneidad. Son los impresores los que controlan la producción de los pliegos de cordel, adaptando cronológica y geográficamente la diversidad de sus textos para obtener un producto que les proporcione pingües beneficios debido a los bajos costes y las elevadas tiradas que pretenden hacer llegar de forma masiva al público que los consume.

            El fenómeno de los ciegos copleros/oracioneros debía haber alcanzado notables dimensiones en las principales ciudades españolas a finales del siglo XVI, según se deduce del texto de Cristóbal Pérez de Herrera, fechado en 1595 e impreso tres años después en Discursos del amparo de los legítimos pobres y reducción de los fingidos (Madrid, Luis Sánchez, 1598):

“Parece ser necesario mandar V.M., siendo servido, se remedie y ataje la manera de sacar dineros de unos ciegos, y otros que lo fingen por ventura no lo siendo, teniendo muy buena vista, que se ponen en las plazas y calles principales de los lugares grandes destos reinos, y algunos a propósito para ello, a cantar con guitarras y otros instrumentos coplas impresas, y venderlas, de sucesos apócrifos sin ninguna autoridad, y aun algunas veces escandalosos, imponiendo y enseñando con ejemplos fingidos a los ignorantes y mal inclinados, cosas de que les resulta atrevimiento, por la materia que estos dan para cometer semejantes delitos a los que ellos cantan; y juntándose mucha gente a oírlos, ser causa de muchos hurtos, cortándose bolsas, y por ventura, según se ha contado, por orden dellos propios”.

            El pregón del título o el recitado o cantado del texto de los pliegos de cordel por parte de sus vendedores ambulantes, como hemos visto, generaba un público ocasional y efímero en plazas y calles, con frecuencia analfabeto, que de esta manera podía acceder directamente a sus contenidos.

            En este evento daremos noticia de un curioso personaje, Gaspar de la Cintera, ejemplo de poeta de cordel, y de una colección de pliegos impresos en Granada por Hugo de Mena entre  1566 y 1573 que ejemplifican los contenidos de las menudencias de imprenta que circulaban en la ciudad a finales del siglo XVI.

            En Granada, tenemos noticia de la existencia de una cofradía de ciegos, pero nada conocemos sobre quiénes la integraban y de la posible ocupación de algunos de sus miembros en la venta de pliegos de cordel. El 5 de junio de 1570, Catalina, esposa de Diego de Marchena, expresa su deseo de ser enterrada en el monasterio de San Francisco, en la sepultura de “la cofradía de Nuestra Señora de la cofradía de ciegos”. Gaspar de la Cintera, ciego de nacimiento y natural de Úbeda, residió en Granada al menos desde 1562 y publicó en esta ciudad y en otros lugares de Castilla y del reino de Navarra algunas de sus obras que debieron gozar de un gran favor del público. Ya vivía en Granada, cuando en 1563 imprime en Burgos sus Coplas y chistes muy graciosos, para cantar, y tañer al tono de la vihuela de las que se conocen al menos otras dos ediciones vallisoletanas de 1570 y 1575 (véase recurso).

            En la Biblioteca Jagellona de Cracovia se conserva un facticio en el que se recogen 26 pliegos de cordel impresos en Granada por Hugo de Mena entre 1566 y 1573, con textos en distintos metros y de temáticas diversas de carácter religioso, amoroso, histórico, etc. que constituyen un magnífico ejemplo del repertorio que sería cantado en las calles de la ciudad a lo largo de la centuria (véase recurso). El pliego IV, Villancicos o cancionero para cantar la noche de Navidad (1568), incluye villancicos populares que debían cantarse “al tono de abras me tú el hermitaño”, “al tono de moricas del moral madre, las moras del moral” y “al tono de enemiga le soy madre”. Estas melodías populares permeabilizan en el repertorio musical escrito, como ejemplifica la difusión del villancico Enemiga le soy madre. Encontramos una versión musical del estribillo, sin coplas, en El Cortesano de Luis de Milán (Valencia, 1561), fol. [177]v (p. 361). En el Cancionero de Palacio [E-Mp 1335] se conservan dos versiones polifónicas, a tres voces, una anónima y la otra con música de Juan de Espinosa (fols 2v-3r). En esta misma fuente, Francisco de Peñalosa introduce este estribillo en la canción Por las sierras de Madrid (fol. 217v). En el mismo pliego, se incluye también el villancico Por más que me digáis cada hora que debía cantarse “al tono de Por más que me digáis mi marido es el pastor”. Otros villancicos y canciones que alcanzaron gran popularidad aparecen repartidos por estos pliegos. El impreso XV incorpora el villancico de Juan del Encina Dos terribles pensamientos que también estuvo en el Cancionero de Palacio (hoy  perdido). El pliego X contiene el romance fronterizo La mañana de San Juan que el vihuelista Diego Pisador introduce en su Libro de música para vihuela (Salamanca, 1552). En otro de los pliegos (XIII) hay una segunda versión: “Romance de la hermosa Xarifa y Abindarraez que comiença la mañana de San Juan...”. Como vemos, en estos pliegos las fronteras entre lo culto y lo popular se difuminan, ofreciéndonos un rico y variado repertorio que haría las delicias de letrados e iletrados granadinos que disfrutarían de ellos en sus versiones recitadas, cantadas o leídas en silencio, ya fuera en las bulliciosas calles o en la quietud de sus hogares.

Fuente:

Bibliografía:

GARCÍA DE ENTERRÍA, María Cruz. Pliegos poéticos españoles de la Biblioteca Universitaria de Cracovia: Homenaje a Piotr Dunin Wolski, 2 vols., Valencia, taller de Artes Gráfica Soler, 1975; CEREZO RUBIO, Waldo. “Catálogo de los libros españoles del siglo XVI en la Biblioteca Jagellona de Cracovia”, Criticón, 47 (1989), pp. 85-88; CHICHARRO, Dámaso. “Un poema de Gaspar de la Cintera (el ciego de Úbeda) sobre la rebelión de los moriscos (1571)”, Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 162 (1996), pp. 193-201; GARCÍA PEDRAZA, Amalia. Actitudes ante la muerte en la Granada del siglo XV: los moriscos que quisieron salvarse, Granada, Universidad de Granada, 2002, p. 618; FRENK, Margit. Nuevo corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV al XVII), México, Universidad Autónoma de México, El Colegio de México, Fondo de Cultura Económica, 2003, pp. 466-467; GOMIS COLOMA, Juan. Menudencias de imprenta. Producción y circulación de la literatura popular en la Valencia del siglo XVIII. Tesis doctoral. Universidad de Valencia, 2010.

Creado: 07 Dic 2018
Modificado: 30 Sep 2020
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Ciegos copleros/oracioneros y pliegos de cordel", Paisajes Sonoros Históricos, 2018. ISSN: 2603-686X. http://www.historicalsoundscapes.com/evento/891/granada/es.


Recursos
Gaspar de la Cintera. Coplas y chistes muy graciosos, para cantar, y tañer al tono de la vihuela. Burgos, Diego Fernández de Córdoba, 1570

Gaspar de la Cintera. Coplas y chistes muy graciosos, para cantar, y tañer al tono de la vihuela. Burgos, Diego Fernández de Córdoba, 1570

Enlace externo

Villancicos o cancionero para cantar la noche de Navidad. Granada, Hugo de Mena, 1568

Villancicos o cancionero para cantar la noche de Navidad. Granada, Hugo de Mena, 1568

Enlace externo

La mañana de San Juan. Diego Pisador

Enemiga le soy madre. Juan de Espinosa

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