Residencias de Francisco Guerrero en Sevilla (1528-1599)

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Resumen

El compositor sevillano Francisco Guerrero probablemente nació en la collación de San Isidoro, donde vivían sus padres en 1521. En 1576, era vecino de la collación de San Nicolás de Bari y desde su regreso de Jerusalén, en 1589, vivió en el aposento “de las secretas” de la catedral de Sevilla hasta su fallecimiento el 8 de noviembre de 1599.

Palabras clave

música doméstica , educación musical , cartografiando Francisco Guerrero , Francisco Guerrero (compositor, maestro de capilla) , Francisco Pacheco (pintor, escritor) , Francisco Sánchez (músico) , Rodrigo de Castro Osorio (cardenal, arzobispo de Sevilla) , cabildo de la catedral , Gonzalo Sánchez Guerrero (pintor) , Leonor de Burgos , Pedro Guerrero (compositor)


Muy poco es lo que sabemos con certeza de los lugares en los que el compositor hispalense Francisco Guerrero residió en la ciudad de Sevilla. En su domicilio particular, la composición y la práctica musical doméstica debió ser habitual, acorde a las diferentes etapas vitales del compositor. En la casa familiar, recibiría las enseñanzas musicales de su hermano Pedro. No olvidemos que Guerrero, además de una educada voz de contralto, era un hábil instrumentista, según nos cuenta Francisco Pacheco, en su Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorable varones: “hallábase tan diestro que por sí aprendió vihuela de siete órdenes, arpa y corneta y otros varios instrumentos”. En su casa debió ejercer también la docencia, ya que alumnos como Francisco Sánchez, con el que debía tener una gran cercanía, puesto que lo acompañó en su viaje a Tierra Santa, no aparece como su discípulo en la documentación sevillana de catedral. Igualmente posible es que en su casa fueran a visitarlo alguno de sus amigos músicos, profesionales o diletantes, con los que pudo compartir alguna velada musical.

Pacheco nos dice que el padre del compositor se llamaba Gonzalo Sánchez Guerrero y que era pintor de oficio. José Gestoso y Pérez, en su Ensayo de un diccionario de los artífices que florecieron en Sevilla desde el siglo XIII al XVIII inclusive, entre los pintores, recoge a Gonzalo Sánchez: “marido de Leonor de Burgos, vecino a San Isidro. Arrendó casas a Bartolomé Ruiz, bonetero, en la collación de Santa María, en 25 de enero de 1521”. Gestoso conecta ya este personaje con el padre del compositor, a través de la referencia que proporcionaba Simón de la Rosa, siguiendo a Pacheco, en Los seises de la catedral de Sevilla. Si damos por cierta la identidad entre ambos personajes, lo cual es bastante plausible, dado que Gestoso no recoge ningún otro pintor con este nombre y apellido y que la cronología se acomoda a la del compositor y a la de su hermano Pedro, es muy probable que su primera residencia fuera en la collación de San Isidoro. De haber sido bautizado en la parroquia de San Isidoro, su partida de bautismo no se conservaría, ya que los registros más tempranos que han llegado hasta nuestros días datan de 1549. Tampoco sería posible saber si sus padres continuaron viviendo en esa collación hasta su fallecimiento, puesto que el primer libro de defunciones de esta parroquia comienza en 1603.

La segunda residencia del compositor de la que tenemos noticia se encontraba en la vecina collación de San Nicolás. La información, en este caso, procede de un registro de bautismo de la parroquia de San Nicolás, en el que encontramos a Francisco Guerrero como padrino de Francisco Fernández, en 1576 (ver recurso):

[Al margen: Francisco] En miércoles, postrero día del mes de otubre de mil y quinientos y setenta y seis años, bapticé yo, el beneficiado Francisco Suárez, cura desta iglesia de San Nicolás, a Francisco, hijo de Gaspar Fernández y de su mujer Bárbola Nieta [sic]. Fue su padrino Francisco Guerrero, racionero de la santa iglesia de Sevilla, vecino de la collación de la dicha iglesia. En fe de lo cual lo firmé de mi nombre. Fecho ut supra. Francisco Suaréz [rúbrica]”.

No sabemos desde cuándo podía vivir en esta collación, ni si lo seguía haciendo en 1588, al emprender su viaje de peregrinación a Tierra Santa. Quedan por explorar los padrones de las collaciones citadas para ver si nos proporcionan algún dato suplementario.

A su regreso de Jerusalén, parece que decidió recluirse en unas dependencias de la catedral, conocidas como “aposento de las secretas”, el cual no ha podido identificarse con precisión, pero que probablemente se encontrara adosado al muro que daba a la plaza de la Lonja, con ventana al exterior. Pacheco nos dice al respecto:

“La estimación y aprecio que todo el mundo y la nobleza desta ciudad hizo deste insigne varón, particularmente don Rodrigo de Castro, se vio en que le forzaba a que comiese a su mesa, porque sabía que gastaba en limosnas los frutos de su prebenda. Lo cual no pudo conseguir por ser la iglesia habitación perpetua del maestro, y cerrarse temprano. Y para esto se limó parte de una reja que hoy se ve, por acomodar la cena que le traían todas las noches de casa del arzobispo”.

Las actas capitulares de la catedral nos proporcionan más detalles. En la reunión capitular de 22 de septiembre de 1589, se autoriza a Guerrero: “a que pueda dormir por el tiempo que fuere voluntad del dicho cabildo en el aposento de las secretas” de la catedral. El 8 de octubre de 1599, cuando ya debía estar muy enfermo, como consecuencia de la peste, en el cabildo de ese día, se ordena a los mayordomos de la Fábrica: “que vean el lugar donde están los cajones del maestro Guerrero y hagan relación”. Falleció el 8 de noviembre de 1599, enterrándose su cuerpo en la capilla de la Virgen de la Antigua, muy cerca de donde había morado la última década de su vida.

Fuente:

Archivo de la parroquia de San Nicolás. Libro 2 de bautismos, fol. 86v.

Institución Colombina. Archivo de la Catedral de Sevilla. Sección I, Secretaria. Actas capitulares, libro 37, fol. 65; libro 42, fols. 31v y 34r.

Bibliografía:

Rosa y López, Simón de la, Los seises de la catedral de Sevilla. Sevilla: Imprenta de Francisco de la P. Díaz, 1904, 79.

Gestoso y Pérez, José, Ensayo de un diccionario de los artífices que florecieron en Sevilla desde el siglo XIII al XVIII inclusive. Sevilla: oficina tipográfica de La Andalucía Moderna, 1909, 395.

Guerrero, Francisco, Opera Omnia. Vol. III. Motetes I-XXII. José María Llorens Cisteró (introducción, biografía, estudio y transcripción) y Karl H. Müller-Lancé (semitonía y estructuras modales). Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1978, 16-17, 70-71.

Pacheco, Francisco, Libro de descripción de verdaderos retratos de illustres y memorables varones... en Sevilla, 1599, Pedro M. Piñero y Rogelio Reyes (eds.). Sevilla: Diputación provincial, 1985, 337-341.

Guía de los Archivos de la Iglesia en España. Barcelona, 2001, 766.

Publicado: 04 Feb 2026
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Residencias de Francisco Guerrero en Sevilla (1528-1599)", Paisajes sonoros históricos, 2026. e-ISSN: 2603-686X. http://www.historicalsoundscapes.com/evento/1757/sevilla.
Este artículo está disponible bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional (CC BY-NC 4.0).
Recursos

Partida de Bautismo de Francisco Hernández. Padrino Francisco Guerrero. Fotografía de Andrés Cea Galán

Claros y frescos ríos. Francisco Guerrero

Artículos relacionados