Eugenio Salazar de Alarcón, gobernador de la isla de Tenerife y de la Palma, en una carta dirigida a su amigo el licenciado Miranda de Ron, relata, en tono satírico, la aventura de su viaje a las Indias, en compañía de su mujer e hijos, donde se trasladó para tomar posesión de su puesto como oidor de Santo Domingo, en 1573. En esa misiva nos da cuenta de numerosos elementos del paisajes sonoro de la “ciudad” en la que navegaban.
Fernández Duro, Cesareo, Disquisiciones náuticas, vol. II. Madrid: Imprenta de Aribau y Cª., 1877, 178-200.
Creado: 31 Ene 2026