Call to prayer by a muezzin and coranic psalmody at the mosque Ibn Gimara in Granada
Ruiz Jiménez,
Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988
Abstract
The call to prayer of the müezzin, repeated five times a day, and
the coranic psalmody at the mosque Ibn Gimara were essential elements of the
soundscape of Muslim Granada.
Keywords
the call to prayer by a muezzin , coranic psalmody , sound of the water , muezzin , Hieronymus Münzer (humanist) , water
En la calle Real de Bab al-Fajjārīn (actual Santa Escolástica) se encontraba la mezquita Ibn Gimara, en la que se consagró una parroquia en una fecha que no ha podido precisarse y que no aparece en la erección general de 1501. Antes de 1521 debía estar ya dedicada a Santa Escolástica. En 1521, este edificio pasó a formar parte del conjunto de la casa de los Tiros y la parroquial se trasladaría a una nueva edificación muy próxima a ella. Con frecuencia existe una conexión entre los aljibes y las mezquitas granadinas, situándose muy próximos a ellas, ya que de estas cisternas se obtenía el agua para el consumo y para las abluciones rituales. Se han asociado con la mezquita Ibn Gimara los baños existentes en el palacio del marqués de Villa Alegre (actualmente colegio de las Mercedarias).
La llamada a la oración del almuédano (almuecín o muecín) se repite cinco veces al día y sería uno de los elementos esenciales del paisaje sonoro de la ciudad musulmana que, según refiere el viajero Jerónimo Münzer, todavía en 1494 contaba con más de doscientas mezquitas. Los libros de habices de 1505 y 1527 dan cuenta de 137, incluidas las rabitas.
A la llamada a la oración del almuédano podemos añadir el recitado entonado de los textos del Corán en el interior de las mezquitas durante los servicios religiosos. Entre las referencias a esa salmodia coránica procedentes de los dos fuentes principales del Islam, El Corán y el Hadiz (conjunto de relatos, narraciones, dichos, sermones, etc. que reúnen las enseñanzas del profeta Mahoma), podemos destacar: “Y recita el Corán con meditación y entonación” (Corán, 73:4); “Adornad el Corán con vuestras voces. Pues la voz hermosa incrementa la belleza del Corán” (Hadiz), “Yo tengo una linda voz para recitar el Corán. Por eso, Abdulhah ibn Masud suele mandarme a buscar para que lo recite ante él, y cuando concluyo, me pide que recite más diciéndome: ‘¡Por favor, continua recitando! Porque he oído decir al Mensajero de Dios: ‘La voz hermosa es el adorno del Corán’” (Hadiz), “Para cada cosa hay un adorno, y el adorno del Corán es la voz hermosa” (Hadiz).