Embajada de Johann Anton von Eggenberg en Roma (1638)

Ruiz Jiménez, Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988

Resumen

En noviembre de 1638 hacía su entrada en Roma Johann Anton von Eggenberg, II príncipe de Eggenberg y II duque de Krumlov (Krumau), como embajador de Fernando III, para anunciar al papa Urbano VIII su nombramiento como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Tanto en su entrada en la ciudad como en sus desplazamientos para visitar al papa en el palacio del Quirinal y el palacio Apostólico Vaticano fue acompañado de un nutrido séquito de cardenales, embajadores y nobles, precedidos de sus trompetas y de los tambores de la ciudad.

Palabras clave

entrada , música doméstica , música en las calles y plazas , bullicio en la calle , salva de artillería , motete , lauda spirituale , Johann Anton von Eggenberg (II príncipe de Eggenberg, II duque de Krumlov, embajador) , Fernando III (emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) , Mauricio de Saboya (cardenal, príncipe de Saboya) , Scipione Gonzaga (cardenal, príncipe de Bozzolo) , Manuel de Moura y Corte-Real (II marqués de Castel Rodrigo, embajador) , Juan Chumacero Carrillo y Sotomayor (embajador) , Urbano VIII (papa) , trompetas , tambor de la ciudad , Giacomo Carissimi (compositor, maestro de capilla) , gentío


Johann Anton von Eggenberg (1610-1649), II príncipe de Eggenberg y II duque de Krumlov (Krumau), era hijo del noble estirio Hans Ulrich Eggemberg, I príncipe de Eggenberg desde 1623, confidente y consejero del emperador Fernando II, el cual le había concedido el título de duque de Krumlov en 1628.

En 1637, Fernando III nombra a Johann Anton von Eggenberg miembro de su consejo secreto y le concede la orden del Toisón de Oro. Al año siguiente, le encomienda una importante misión diplomática en Roma, en la que debía anunciar al papa Urbano VIII su elección como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Este acontecimiento se enmarca en las celebraciones que se hicieron en Roma por la coronación del emperador Fernando III en 1638. Para la elaboración de este artículo seguiré dos fuentes primarias que relatan esta entrada, la primigenia en italiano y una traducción resumida en español:

* Descrittione della solennissima entrata fatta in Roma dall'eccellenza del sig. duca di Cremau prencipe d'Ecchembergh ambasciatore straordinario per la maestà cesarea di Ferdinando III. imperatore e re dei Romani alla santità di N. S. Vrbano Ottavo. Roma, Andrea Feu, 1638.

* Relacion y carta muy copiosa de la solenne entrada que hizo en Roma el excelentissimo señor Duque de Cremau, principe de Ecchemberg, embaxador extraordinario del emperador Fernando Tercero, a la Santidad de nuestro S.P. Vrbano Octauo: el recibimiento que le hizo su Santidad y ceremonias que se guardaron en ello. Madrid, Antonio Duplastre, 1639.

El fasto de esta empresa fue excepcional. Salieron a recibir a esta embajada, fuera de la puerta del Popolo, muchos “gentiles hombres” enviados por cardenales y embajadores, además de un buen número de notables que estaban en la ciudad, entre otros: Mauricio de Saboya, cardenal y príncipe de Saboya; Scipione Gonzaga, cardenal y príncipe de Bozzolo, y los embajadores españoles Manuel de Moura y Corte-Real, II marqués de Castel Rodrigo, y Juan Chumacero Carrillo y Sotomayor. El príncipe de Eggenberg subió a la carroza que expresamente se había hecho construir el cardenal de Saboya: “de terciopelo morado y carmesí, con clavazón y cabos de plata… seguíanle más de cien coches de a seis caballos”. Se dirigieron a la residencia de Mauricio de Saboya, el Palazzo Orsini, en el Monte Giordano, y durante todo el trayecto hubo un gran concurso de gente que se había congregado para contemplar el espectáculo. Tras un breve reposo, acompañado de una parte de los mismos señores, fue a besar los pies de Urbano VIII al Palazzo del Quirinale, residencia oficial del papado.

La entrada solemne tuvo lugar el 7 de noviembre de 1638, sobre las 21 horas, la cual convocó también gran número de gente de la ciudad y de las poblaciones cercanas, estando todo el recorrido ornamentado “di ricchi paramenti”. El príncipe de Eggenberg se había trasladado a la Vigña di Papa Giulio, llamada también Villa Giulia, construida por el papa Julio III entre 1550 y 1555, adornada igualmente para la ocasión, y a la que habían ido cardenales, embajadores y toda la nobleza que le acompañaría en su entrada en Roma. Encabezaban la nutrida comitiva, que la relación italiana describe con todo detalle, cuatro correos del príncipe de Eggenberg y en ella iban siete trompetas, con trompetas de plata y los pendones con sus armas: “che di quando in quando con dolce suono percotevano l’orecchie degli spettatori, vestiti di ricchi haviti e giubbe di scarlatto parimente trinate di argento”. Además, más atrás: “marciavano a piedi gran quantita di tamburi del Popolo Romano con le solite giubbe di panno rosso, sopra li cui tamburi erano l’armi di S.E. di seta e oro, & con essi seguivano li trombetti di palazzo, seguendo anche la famiglia di sua Santita…”.

Entraron por la puerta del Popolo, siguieron por la via di Ripetta y estando próximos a la iglesia de San Rocco, avisado el castillo de Sant'Angelo, se disparó una gran salva de artillería y morteros. A su paso por el arco del colegio Germanicum, dos coros “d’esquisita musica” cantaron “diversi motteti di rara compositione”, tras lo que se volvió a disparar una salva con un buen número de morteros. Los alumnos del colegio habían preparado en el gran salón del colegio una recepción “per ricevere con istraordinaria musica e dar con splendor e magnificenza da desinare a S.E. & alla sua comitiva”. En 1638, el maestro de capilla de la iglesia de Sant'Apollinare que pertenecía al colegio Germanicum era el compositor Giacomo Carissimi. Al pasar junto a la plaza di Pasquino, por delante del palacio del duque di Santo Gemini, en el que se encontraban el cardenal Antonio Barberini con el marqués de Couvré, que estaban allí para ver pasar el cortejo, se saludaron cortesmente. Continuaron su recorrido hasta el palacio Ceri, el cual había sido decorado con pinturas de Giovanni Francesco Grimaldi y otros adornos con inscripciones latinas relativa al emperador Fernando III, donde se aposentó el príncipe.

El día 16 de noviembre, el príncipe de Eggenberg, acompañado también de un numeroso cortejo, se dirigió desde el Palazzo Ceri hasta el palacio Apostólico en el Vaticano. Abrían el cortejo cinco trompetas del príncipe, con casacas negras con ribetes de oro y forradas de armiño amarillo con grandes alamares de rico bordado: “venendo in gran numero li tamburini del Popolo Romano”. El príncipe de Eggenberg iba en una rica carroza tirada por seis caballos que había encargado en Roma a Giussepe Fiocchini expresamente para esta visita, la cual se conoce como la carroza dorada de Eggenberg, conservada en el castillo de Český Krumlov (República Checa), descrita con todo detalle en la relación italiana. La carroza del príncipe de Bozzolo también había salido de las manos del mismo artífice romano. Al llegar al puente de Sant'Angelo, se hizo una larga salva de artillería y morteretes desde el castillo, similar a la que se hizo a su llegada, la cual se repitió entrando a la plaza del Vaticano. Subió a la sala regia, acompañado de varios cardenales y familiares, para seguir el protocolo de aproximación al pontífice, al que besaría pies y manos, entregándole las credenciales del emperador Fernando III, tras lo cual continuó la ceremonia. Terminada esta, Urbano VIII los invitó a comer, situándose este en una mesa más elevada, bajo un dosel, y en otra, más abajo, los príncipes de Eggenberg y Bozzolo: “cantándose entre tanto villancicos espirituales” (en la relación italiana “lodi spirituali”). Retiradas las mesas, el pontífice conversó con los embajadores “largo rato”, tras lo cual ambos fueron al palacio Aragona Gonzaga, residencia del príncipe de Bozzolo, donde el príncipe de Eggemberg reposó, para continuar por la tarde con sus visitas a otros cardenales, acompañado siempre de un nutrido séquito.

Fuente:

Descrittione della solennissima entrata fatta in Roma dall'eccellenza del sig. duca di Cremau prencipe d'Ecchembergh ambasciatore straordinario per la maestà cesarea di Ferdinando III. imperatore e re dei Romani alla santità di N. S. Vrbano Ottavo. Roma, Andrea Feu, 1638.

Relacion y carta muy copiosa de la solenne entrada que hizo en Roma el excelentissimo señor Duque de Cremau, principe de Ecchemberg, embaxador extraordinario del emperador Fernando Tercero, a la Santidad de nuestro S.P. Vrbano Octauo: el recibimiento que le hizo su Santidad y ceremonias que se guardaron en ello. Madrid, Antonio Duplastre, 1639.

Bibliografía:

García Cueto, David, “Los embajadores de España y el Imperio en Roma y la representación de la Casa de Austria en tiempos de Felipe IV, en La dinastía de los Austria. Las relaciones entre la Monarquía Católica y el Imperio, vol. 1. Madrid: Polifemo, 2011, 151-153.

Publicado: 14 Ene 2026
Referenciar: Ruiz Jiménez, Juan. "Embajada de Johann Anton von Eggenberg en Roma (1638)", Paisajes sonoros históricos, 2026. e-ISSN: 2603-686X. https://www.historicalsoundscapes.com/evento/1752/roma.
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Recursos

Johann Anton von Eggenberg, II príncipe de Eggenberg y II duque de Krumlov

La carroza dorada del príncipe de Eggenberg. Giuseppe Fiocchini (1638)

Urbano VIII. Pietro da Cortona (c. 1624-1627)

O vox populi. Giacomo Carissimi