Llamada a la oración del almuédano y salmodia coránica en la mezquita aljama del Albaicín en Granada
Ruiz Jiménez,
Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988
Resumen
La llamada a la oración del almuédano (almuecín o muecín),
repetida cinco veces al día, y la salmodía coránica en la mezquita mayor del Albaicín fueron elementos esenciales del
paisaje sonoro de la Granada musulmana.
Palabras clave
llamada a la oración del almuédano , salmodia coránica , sonido del agua , almuédano (almuecín, muecín) , Hieronymus Münzer (humanista) , agua
La mezquita mayor del Albaicín fue construida por los moros de Baeza cuado estos se asentaron en la ciudad. Tenía una extensión de 25 por 30 metros, dividida en nueve naves, la central más ancha y las dos extremas más estrechas que el resto. Cada una era soportada por diez arcos de ladrillo apoyados en 86 columnas. El patio que la precedía estaba plantado de limoneros (más probablemente naranjos) y medía 18 por 13 metros. En sus costados se abrían dobles galerías, cada una con cinco arcos de herradura apuntados, uniendo a ambas, hacia poniente, otra nave con siete arcos, todas cubiertas con sencillas armaduras y tirantes de madera.
Fue consagrada por el cardenal Cisneros en 16 de diciembre de 1499 y en ella se erigió, en 1501, la iglesia del Salvador que sería elevada a colegiata en 1533. Con algunas modificaciones el edificio estuvo en uso hasta mediados del siglo XVI cuando se inicia su renovación. Todavía se conserva su patio, además del aljibe para las abluciones y la galería occidental, con arcos de herradura apuntados. También son testigo de su pasado los arranques de las columnas del resto de las galerías y los alfarjes que las cubren.
Hieronymus Münzer la visitó durante su estancia en Granada, en 1494. Nos dice que era mucho más bella que la mezquita Aljama de la ciudad y da testimonio de su actividad religiosa: "Aquel mismo día, que como viernes era el de la fiesta de los moros, fuimos a la mezquita mayor. Varios almuédanos pregonaban la oración desde la torre y acudió tal concurso de fieles que, después de llenarse el templo, aún quedo fuera mucha gente; calculo que habría allí no menos de tres mil personas... Aquel día, por ser festivo, según he dicho, todas las demás mezquitas de Granada estuvieron tan llenas de gente como aquella, pues allí, como en las otras poblaciones musulmanas, vienen a ser lo que son entre nosotros los templos parroquiales".
Encontramos referencias a la salmodia coránica en las dos fuentes principales del Islam, El Corán y el Hadiz (conjunto de relatos, narraciones, dichos, sermones, etc., que reúnen las enseñanzas del profeta Mahoma). Entre esas menciones podemos destacar: “Y recita el Corán con meditación y entonación” (Corán, 73:4); “Adornad el Corán con vuestras voces. Pues la voz hermosa incrementa la belleza del Corán” (Hadiz), “Yo tengo una linda voz para recitar el Corán. Por eso, Abdulhah ibn Masud suele mandarme a buscar para que lo recite ante él, y cuando concluyo, me pide que recite más diciéndome: ‘¡Por favor, continua recitando! Porque he oído decir al Mensajero de Dios: ‘La voz hermosa es el adorno del Corán’” (Hadiz), “Para cada cosa hay un adorno, y el adorno del Corán es la voz hermosa” (Hadiz).
La llamada a la oración del almuédano (almuecín o muecín) se repetiría cinco veces al día desde su alminar y sería uno de los elementos esenciales del paisaje sonoro de la ciudad musulmana, marcando, igualmente, los turnos de riego de la comunidad.