Llamada a la oración del almuédano y salmodia coránica en la mezquita Yami al-Ahdab (del Jorobado) de Granada
Ruiz Jiménez,
Juan
Real Academia de Bellas Artes de Granada
0000-0001-8347-0988
Resumen
La llamada a la oración del almuédano (almuecín o muecín), repetida cinco veces al día, y la salmodía coránica en la mezquita Yami al-Ahdab (del Jorobado) fueron elementos esenciales del paisaje sonoro de la Granada musulmana.
Palabras clave
llamada a la oración del almuédano , salmodia coránica , sonido del agua , almuédano (almuecín, muecín) , Hieronymus Münzer (humanista) , agua
Con frecuencia existe una conexión entre los aljibes y las mezquitas granadinas, situándose muy próximos a ellas, ya que de estas cisternas se obtenía el agua para el consumo y para las abluciones rituales. En el arrabal Blanco (Rabat al-Bayda) se encontraba la antigua Yami al-Ahdab, mezquita del Jorobado, de la cual únicamente se ha conservado el aljibe islámico (siglo XIV) conocido como el aljibe del Peso de la Harina, tomando el nombre de la plaza cercana en la que se realizaba esta operación en el siglo XVII.
La llamada a la oración del almuédano (almuecín o muecín) se repite cinco veces al día y sería uno de los elementos esenciales del paisaje sonoro de la ciudad musulmana que, según refiere el viajero Jerónimo Münzer, todavía en 1494 contaba con más de doscientas mezquitas. Los libros de habices de 1505 y 1527 dan cuenta de 137, incluidas las rabitas.
A la llamada a la oración del almuédano podemos añadir el recitado entonado de los textos del Corán en el interior de las mezquitas durante los servicios religiosos. Entre las referencias a esa salmodia coránica procedentes de los dos fuentes principales del Islam, El Corán y el Hadiz (conjunto de relatos, narraciones, dichos, sermones, etc. que reúnen las enseñanzas del profeta Mahoma), podemos destacar: “Y recita el Corán con meditación y entonación” (Corán, 73:4); “Adornad el Corán con vuestras voces. Pues la voz hermosa incrementa la belleza del Corán” (Hadiz), “Yo tengo una linda voz para recitar el Corán. Por eso, Abdulhah ibn Masud suele mandarme a buscar para que lo recite ante él, y cuando concluyo, me pide que recite más diciéndome: ‘¡Por favor, continua recitando! Porque he oído decir al Mensajero de Dios: ‘La voz hermosa es el adorno del Corán’” (Hadiz), “Para cada cosa hay un adorno, y el adorno del Corán es la voz hermosa” (Hadiz).